Admítelo: en tu pasado como post-adolescente-y-algo-mean-girl juraste no ponerte un chandal en la calle ni por todo el dinero del mundo. Chandal, para vestir, no; chandal, para vestir, horror. ¿Y qué pasa ahora? Que, como con los pantalones campana o los zapatos planos, te toca tragarte tus palabras.

Sales de compras en pantalones de algodón (con un sospechoso elástico en el tobillo) y deportivas blancas y te rindes a la evidencia: es cómodo y, por obra y gracia del star system, el ir vestido de gimnasio en un día normal y siendo plenamente consciente de ello es una de las tendencias más molonas del momento. Eso sí, hay que saber hacerlo, porque no todo vale. ¿Recordáis aquel chandal monocromático de pantalones acampanados que marcaban trasero y sudadera con cremallera que dejaba a la vista el ombliguillo a traición? Juicy Couture lo popularizó en la década pasada y Paris Hilton, Britney Spears y Kim Kardashian, entre muchas (en serio, muchas. Demasiadas), cayeron rendidas a sus ¿encantos? de camino al supermercado. Recuerdo extra: algunas lo combinaban con chanclas de dedo

Podríamos decirte que vuelve, pero, por lo general, somos buena gente y ya bastante protagonismo va a tener en la próxima exhibición del Victoria & Albert Museum de Londres, donde va a ser una de las piezas expuestas. No: así no vamos a llevar la ropa deportiva. Esta vez no. Por favor. 

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En 2016, habiendo comenzado en 2015, el llevar ropa de deporte cuando el destino no es el gimnasio es tan cool que tiene, incluso, nombre propio. Athleisure, definida en la red como «una tendencia en la que la ropa diseñada para hacer ejercicio en el gimnasio se lleva fuera del mismo para ir a la oficina, de compras o a cualquier otro evento social». Sus piezas fuertes son los leggings, los joggers (o pantalones de chandal con goma ajustada en el tobillo, de toda la vida), las zapatillas deportivas y las sudaderas, y sus principales propulsoras, las redes sociales, nuestra pasión por las cuentas fit de Instagram, el furor por el running y las modelos; como Kendall Jenner o Gigi Hadid, que no se resisten a combinar jerséis de punto con mallas de gimnasio. Alessandra Ambrosio o Karlie Kloss no se quedan atrás. Y sí, se ha visto a Alexander Wang dando saltos de felicidad con este boom.

Karlie Kloss sigue la tendencia en la campaña PV16 de Kurt Geiger © Kurt Geiger
Karlie Kloss sigue la tendencia en la campaña PV16 de Kurt Geiger © Kurt Geiger

Las marcas, por supuesto, también han cedido, haciendo crecer su línea sportswear o incorporando piezas de inspiración deportiva en sus colecciones principales. ¿Qué comprar (y cómo llevarlo)? A continuación:

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