¡Es impresionante la cantidad de noticias que produce la familia real británica! Esta vez han salido a la luz nuevos detalles de la desgastante relación entre la reina Isabel, su nieto, príncipe Harry y su “nieta política”, Meghan Markle. La reina tenía otros planes para ellos, planes que de haberse llevado a cabo, posiblemente no hubieran terminado en su renuncia a la corona.

De acuerdo con el nuevo libro de Robert Lacey, historiador real y asesor de The Crown, Isabel “quería ofrecer tanto honor como responsabilidad a la pareja”. Por eso, ella quería que ambos se mudaran a África por un año o dos, antes de casarse, para disfrutar del tiempo juntos, “con la esperanza de que encontraran la felicidad tal como lo había hecho ella como recién casada en Malta”. Además, Lacey reveló que Guillermo temía que Harry y Meghan se apresuraran a casarse. Pero sucedió “todo lo contrario”, y la pareja dejó a la familia real “enloquecida”.

Otra de las razones que según el historiador causaron conflictos con Meghan desde un principio, fueron las pocas horas que la recién llegada a la realeza dedicó a compromisos en eventos reales, en comparación del tiempo invertido para proyectos personales. En específico, de enero a julio de 2019, la duquesa de Sussex asistió a 22 eventos representando a la Corona – menos de uno por semana -, más su licencia de maternidad; en comparación con los siete meses de llamadas, reuniones, planeación y correos que formaron parte de su colaboración como editora invitada a una revista británica. Y luego dio a luz y su ritmo disminuyó por obvia razones.

Todo esto, más la prensa amarillista de Reino Unido que criticó a Meghan desde el primer día, desembocaron en el Megxit, y en el distanciamiento que ha sucedido gradualmente entre los miembros de la familia real. Pero Robert Lacey lo tiene claro:

Aunque esto ha sido un desafío profundo, con enormes implicaciones para la identidad y relevancia a largo plazo, e incluso, quizás, la supervivencia de la Corona en un mundo cambiante, también es una oportunidad inmensa, ya que la unión interracial de estos dos artistas principales, Harry y Meghan, los ‘rockstars reales’, representa una oportunidad única para unir a la monarquía con gente de todas las razas y clases”.

¿De qué otra cosa nos enteraremos mañana?

*Imagen: Getty Images

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