Si hau algo que siempre me ha fascinado de la tecnología es su capacidad para cambiar nuestra manera de hacer las cosas sin que apenas nos demos cuenta. Hace unos años parecía impensable editar un vídeo profesional desde una cafetería, trabajar con cientos de fotografías mientras viajábamos o llevar prácticamente toda nuestra oficina dentro de un bolso. Hoy son situaciones que forman parte de nuestra rutina, especialmente para quienes vivimos entre proyectos, reuniones, viajes y una lista interminable de ideas que queremos convertir en realidad.

Y, sin embargo, había algo que seguía echando de menos cada vez que trabajaba con un MacBook. Ese gesto tan natural que hacemos con el iPhone o el iPad de acercar los dedos a la pantalla para ampliar una fotografía, mover un elemento o seleccionar directamente aquello que queremos modificar. Un movimiento casi instintivo que, hasta ahora, no formaba parte de la experiencia de los portátiles de Apple.

Pues bien, la espera ha terminado. Apple acaba de presentar el primer MacBook Pro con pantalla táctil de su historia, un lanzamiento que supone uno de los cambios más importantes en la evolución de sus ordenadores portátiles y que llega acompañado de una nueva pantalla PROLED XDR, un diseño más ligero, los chips M5 Pro y M5 Max y una versión de macOS preparada para sacar partido a esta nueva manera de interactuar con el ordenador.

Y aunque sus especificaciones técnicas son impresionantes, lo que realmente me interesa de esta nueva generación es cómo puede transformar nuestra forma de trabajar. ^orque quizá el futuro de la productividad no consista únicamente en hacer las cosas más rápido, sino en conseguir que el proceso creativo resulte mucho más intuitivo.

El nuevo portátil profesional MacBook Pro con pantalla táctil promete transformar nuestra manera de escribir, diseñar, editar fotografías y crear contenidos desde cualquier lugar.

La revolución que estábamos esperando: por fin podemos tocar la pantalla del MacBook

Durante años, Apple defendió una separación bastante clara entre sus dispositivos. El iPad estaba pensado para interactuar directamente con la pantalla, mientras que el MacBook apostaba por el teclado, el ratón y el trackpad como herramientas principales.

Pero nuestros hábitos han cambiado: cada vez utilizamos más aplicaciones que combinan escritura, fotografía, diseño, vídeo y colaboración en tiempo real. Y cuando trabajamos con contenidos visuales, hay momentos en los que resulta mucho más natural tocar directamente aquello que queremos modificar.

Por eso, la llegada del control táctil al MacBook Pro me parece mucho más interesante que una simple novedad tecnológica. Ahora podemos desplazarnos por una página web deslizando los dedos, ampliar fotografías con el gesto de pellizcar la pantalla, mover diapositivas entre presentaciones o reorganizar ventanas con movimientos sencillos.

Apple ha integrado el sensor táctil directamente en el panel para reducir la latencia y conseguir que la respuesta resulte más inmediata. Además, ha reforzado la bisagra del portátil para proporcionar mayor estabilidad cuando interactuamos con la pantalla.

Y aquí aparece algo especialmente importante: el nuevo MacBook Pro no pretende que abandonemos el teclado o el trackpad, sino ofrecernos una forma adicional de trabajar.

Podemos seguir escribiendo un artículo con nuestro teclado habitual y, un instante después, ampliar una imagen con los dedos, reorganizar una presentación o seleccionar directamente un elemento dentro de una aplicación creativa.

Es una evolución que, sobre el papel, parece especialmente atractiva para periodistas, fotógrafos, diseñadores, editores de vídeo y creadores de contenido.

El MacBook Pro estrena pantalla táctil y OLED: Apple rompe su gran tabú

PROLED XDR: una pantalla que quiere cambiar nuestra manera de ver y crear

Si el control táctil es la gran revolución de esta generación, su nueva pantalla es probablemente la otra protagonista del lanzamiento. Apple estrena PROLED XDR, una tecnología OLED en tándem que utiliza dos capas de píxeles autoemisivos para conseguir una luminosidad elevada, negros profundos y un control muy preciso del color.

Está disponible en los nuevos MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas y alcanza, según Apple, hasta 2.000 nits de brillo máximo tanto en HDR como en SDR, un contraste de 10.000.000:1 y una frecuencia de actualización adaptativa de hasta 120 Hz.

Pero ¿qué significa todo esto cuando trabajamos con fotografías, vídeos o contenidos digitales? Significa, por ejemplo, disponer de una pantalla diseñada para apreciar con mayor precisión los detalles de una imagen, desde los matices de una prenda negra hasta los reflejos de una joya, la textura de un maquillaje o las diferencias de iluminación entre varias fotografías de una misma sesión.

Algo especialmente interesante para quienes trabajamos en moda y belleza, donde el color y los pequeños detalles visuales tienen tanta importancia. La nueva pantalla también incorpora compatibilidad con los espacios de color P3 y Adobe RGB, además de una cobertura superior al 80 % del estándar Rec. 2020, pensado para procesos profesionales de vídeo HDR.

Y hay otra novedad que me parece especialmente práctica: Apple ofrece un acabado nanotexturizado opcional para reducir los reflejos. Porque trabajar desde una terraza, junto a una ventana o durante un viaje puede resultar muy inspirador, pero no tanto cuando apenas conseguimos ver lo que aparece en la pantalla.

Escribir con el teclado, editar con el trackpad y manipular imágenes directamente sobre la pantalla. Todo dentro del mismo ordenador.

Del moodboard a la edición: un nuevo aliado para quienes vivimos creando contenidos

Una de las cosas que más me gusta de esta nueva propuesta es imaginar cómo podría encajar en una jornada de trabajo real.

Pienso, por ejemplo, en una mañana dedicada a preparar un artículo de tendencias. Abrimos varias referencias, revisamos imágenes de pasarela, organizamos fotografías, buscamos inspiración y empezamos a construir una historia visual antes de escribir la primera línea.

Con una pantalla táctil, parte de ese proceso puede resultar más directo. Aplicaciones como Canva, Notion, Microsoft PowerPoint o Adobe Lightroom están entre las herramientas que Apple menciona como compatibles o preparadas para aprovechar las nuevas posibilidades de interacción. Y en el universo creativo, la compañía también ha trabajado en la integración táctil de aplicaciones como Final Cut Pro, Logic Pro y Pixelmator Pro.

En esta última, por ejemplo, los diseñadores pueden interactuar directamente con el lienzo para seleccionar, dibujar o pintar. En Final Cut Pro es posible mover clips, marcar intervalos y ampliar determinadas partes de una secuencia mediante gestos.

Son funciones que pueden resultar especialmente útiles cuando trabajamos con materiales visuales y queremos reducir los pasos necesarios para realizar pequeños ajustes.

Pero lo que más me interesa es la posibilidad de alternar entre distintas maneras de crear sin cambiar constantemente de dispositivo.

Escribir con el teclado, editar con el trackpad y manipular imágenes directamente sobre la pantalla. Todo dentro del mismo ordenador. Y esa flexibilidad podría convertirse en uno de sus grandes argumentos.

Dynamic Island llega al Mac: pequeños detalles que cambian la experiencia

Otra de las novedades más llamativas es la llegada de Dynamic Island al MacBook Pro. La función que conocimos en el iPhone se integra ahora en la parte superior de la pantalla del portátil para reunir actividades en directo, búsquedas de Spotlight y accesos a Siri AI.

La idea es que podamos consultar información o interactuar con determinadas funciones sin interrumpir completamente aquello que estamos haciendo. Por ejemplo, controlar una canción mientras trabajamos, aceptar una transferencia mediante AirDrop, consultar una actividad en curso o acceder a determinadas herramientas de búsqueda.

Puede parecer un detalle pequeño, pero quienes pasamos buena parte del día delante del ordenador sabemos que la productividad también depende de reducir interrupciones. Y es que no siempre necesitamos abrir una aplicación completa para realizar una acción sencilla, y esa es precisamente la filosofía que parece inspirar esta nueva integración.

El nuevo MacBook Pro tctil estrena la mejor pantalla que ha tenido nunca un porttil

Más ligero y con 24 horas de autonomía: el MacBook Pro que quiere viajar con nosotros

Hay una característica que siempre valoro especialmente en un portátil: que realmente pueda acompañarme durante toda la jornada.

Porque una cosa es trabajar cómodamente desde un escritorio y otra muy diferente llevar el ordenador de una reunión a otra, utilizarlo durante un viaje o terminar un proyecto en una cafetería.

Apple ha rediseñado el nuevo MacBook Pro para hacerlo más fino y ligero. El modelo de 14 pulgadas pesa ahora 1,38 kilos, mientras que el de 16 pulgadas se queda en 1,82 kilos. Son 227 y 317 gramos menos, respectivamente, que en la generación anterior, según la compañía.

Y aunque esas cifras puedan parecer pequeñas, cuando llevamos un portátil en el bolso durante horas, cualquier reducción de peso se agradece. Además, Apple anuncia hasta 24 horas de autonomía, dependiendo del uso y de la configuración, y un sistema de carga rápida capaz de recuperar hasta el 50 % de la batería en aproximadamente media hora.

Me parece una combinación especialmente atractiva para quienes tenemos jornadas que no siempre empiezan y terminan en el mismo lugar. Podemos trabajar por la mañana desde casa, continuar una presentación durante un viaje y revisar fotografías por la tarde sin depender constantemente de encontrar un enchufe.

Por supuesto, la autonomía real dependerá de las aplicaciones que utilicemos, del brillo de la pantalla y de la exigencia de cada tarea. Editar vídeo profesional no consume lo mismo que escribir un documento. Pero la posibilidad de disfrutar de una jornada prolongada sin preocuparnos demasiado por el cargador es, sin duda, uno de los grandes atractivos de esta generación.

M5 Pro y M5 Max: la potencia que necesitamos para ir un paso más allá

Detrás de todas estas novedades se encuentran los nuevos chips M5 Pro y M5 Max, desarrollados para ofrecer un rendimiento elevado en procesos profesionales. Apple los ha diseñado pensando especialmente en usuarios que trabajan con grandes cantidades de información, aplicaciones creativas exigentes, inteligencia artificial y proyectos audiovisuales complejos.

El MacBook Pro puede configurarse con hasta 128 GB de memoria unificada y 16 TB de almacenamiento, cifras orientadas a quienes necesitan manejar archivos muy pesados y trabajar con múltiples aplicaciones simultáneamente.

En la práctica, esto abre posibilidades interesantes para la edición de vídeo en alta resolución, el diseño tridimensional, la fotografía profesional o los procesos de inteligencia artificial ejecutados directamente en el ordenador. Y aunque no todos necesitamos semejante potencia para nuestro trabajo diario, sí resulta interesante comprobar cómo Apple está preparando sus equipos para una nueva generación de herramientas creativas. Porque los proyectos digitales son cada vez más complejos y queremos poder trabajar con ellos sin que la tecnología se convierta en un obstáculo.

Siri AI y macOS 27: cuando la inteligencia artificial se convierte en una compañera de trabajo

La inteligencia artificial también ocupa un lugar importante en esta nueva generación. El MacBook Pro llega con macOS 27 Golden Gate, que incorpora nuevas funciones de Apple Intelligence y Siri AI, un asistente concebido para comprender mejor las peticiones y ayudar a realizar tareas dentro de diferentes aplicaciones.

Apple plantea una experiencia en la que podemos buscar información utilizando lenguaje natural, consultar determinados contenidos, redactar y editar textos o crear automatizaciones sin necesidad de programarlas manualmente.

Para quienes trabajamos constantemente con documentos, correos electrónicos, fotografías y proyectos simultáneos, estas funciones podrían resultar especialmente interesantes. Imaginemos poder localizar una información concreta entre diferentes archivos, organizar pestañas del navegador por temas o describir una automatización que queremos realizar sin tener que construirla paso a paso.

También se anuncian herramientas de edición inteligente de fotografías y nuevas posibilidades para personalizar el aspecto visual del sistema. Eso sí, la disponibilidad de algunas funciones de Siri AI depende del idioma, la región y la versión del sistema, y determinadas capacidades están todavía en fase beta. Por eso conviene comprobar qué prestaciones estarán operativas en España antes de dar por hecho que podremos utilizarlas todas desde el primer día.

¿Qué MacBook Pro táctil elegir: 14 o 16 pulgadas?

Esta es probablemente una de las decisiones más importantes para quienes estén pensando en renovar su ordenador.

Personalmente, creo que la elección debería depender mucho más de nuestra forma de trabajar que de la idea de comprar necesariamente el modelo más grande.

El MacBook Pro de 14 pulgadas me parece especialmente interesante para quienes viajamos con frecuencia, trabajamos desde diferentes lugares y necesitamos un portátil que podamos llevar cómodamente en el bolso o la mochila.

Su tamaño resulta más manejable y mantiene las grandes novedades de esta generación, incluida la pantalla táctil PROLED XDR.

El modelo de 16 pulgadas, en cambio, puede ser especialmente atractivo para quienes pasan muchas horas editando fotografías, trabajando con varias ventanas o realizando proyectos de vídeo y diseño donde disponer de una superficie de visualización más amplia marca la diferencia.

Y después está la elección entre M5 Pro y M5 Max. Para muchos profesionales que combinan productividad avanzada, fotografía, diseño y edición de vídeo, el M5 Pro puede ofrecer una configuración muy completa. El M5 Max está orientado a quienes necesitan un rendimiento gráfico todavía mayor o trabajan habitualmente con proyectos especialmente exigentes.

En cualquier caso, no elegiría una configuración únicamente por sus cifras. Antes pensaría en las aplicaciones que utilizo cada día, el tamaño de mis archivos y cuánto tiempo quiero conservar el equipo.

Porque invertir en tecnología profesional también significa encontrar el equilibrio adecuado entre prestaciones y necesidades reales.

El nuevo MacBook Pro táctil no pretende convertir un portátil en una tablet. Su propuesta es mucho más interesante: conservar todo aquello que nos gusta de trabajar con un ordenador y añadir nuevas posibilidades cuando necesitamos una interacción más natural.

El MacBook Pro con pantalla PROLED XDR ya se puede reservar en la web de Apple España, con disponibilidad el 6 de noviembre, y su precio parte de los 3.349 euros 

*Imágenes: cortesía