Hay un momento, normalmente a mediados de septiembre, en el que una empieza a sospechar que el verano se está terminando. No necesariamente porque haya sacado la gabardina del armario —en España eso sería demasiado optimista— ni porque las temperaturas hayan decidido concedernos una tregua, sino porque de repente regresan la canela, la calabaza, la manzana horneada, el maple y ese universo cozy que llevamos meses viendo acercarse tímidamente en nuestras redes sociales.

Y entonces sucede: vuelve el Pumpkin Spice Latte. Pocas bebidas han conseguido apropiarse de una estación con tanta eficacia. Lo que comenzó siendo una combinación de café, leche, calabaza y especias ha terminado convertido en uno de esos pequeños rituales que funcionan casi como un cambio de armario emocional. El primer Pumpkin Spice del año significa que podemos volver a pensar en jerséis, tardes de café, libros nuevos, velas encendidas y ese otoño cinematográfico que quizá fuera siga resistiéndose a llegar, pero que mentalmente ya hemos inaugurado.

Este septiembre, Starbucks recupera uno de sus grandes clásicos estacionales y amplía el ritual con nuevas bebidas, propuestas dulces y, sobre todo, un compañero inesperado: Snoopy.

El sabor más esperado de la temporada regresa acompañado de nuevas versiones, bebidas con manzana, pecan y maple y una colección protagonizada por Snoopy que promete convertirse en objeto de deseo. Sí, ya podemos activar el modo otoño.

Pumpkin Spice para todos los estados de ánimo

El Pumpkin Spice Latte vuelve con su receta de espresso y leche acompañada por las características notas de calabaza y especias, pero el fenómeno hace tiempo que dejó de limitarse a una única taza caliente.

Para quienes todavía no están dispuestos a renunciar al hielo —septiembre obliga a ciertas negociaciones— regresa el Iced Pumpkin Spice Latte; los que prefieren algo más goloso tienen el Pumpkin Spice Frappuccino, mientras que una de las combinaciones más interesantes de esta temporada vuelve a cruzar dos universos que parecían destinados a encontrarse: pumpkin spice y matcha.

El Pumpkin Matcha Latte, disponible también en versión iced, introduce el sabor otoñal en una de las bebidas que más presencia ha ganado durante los últimos años. Tradición estacional por un lado, obsesión contemporánea por el otro. Difícil discutir la lógica.

Pero la carta de otoño no vive únicamente de pumpkin. Entre las novedades aparece el Pecan Maple Macchiato, con notas de nuez pecana y arce, y el Iced Apple Crumble Matcha Latte, que combina matcha con manzana horneada y termina con galleta y crumble de chocolate blanco. Una bebida que, sobre el papel, suena prácticamente a paseo entre hojas secas convertido en vaso.

Snoopy entra en su era Pumpkin Spice

Y aquí llega probablemente el objeto más fotografiable de la temporada. Snoopy se convierte en uno de los protagonistas del otoño de Starbucks con una edición especial del Bearista Cold Cup. El personaje de Peanuts, que continúa instalado en la cultura pop 76 años después de su primera aparición, se une así a esa fiebre contemporánea que ha convertido determinados vasos, termos y accesorios en auténticos objetos de colección.

La estética juega deliberadamente con la nostalgia: según muestra la propia campaña, el universo de Snoopy se traslada también a accesorios como una bolsa de tela, mientras el nuevo vaso transforma al personaje en una particular versión del ya reconocible Bearista.

El Snoopy Bearista Cold Cup estará disponible desde el 15 de septiembre exclusivamente para miembros Gold de Rewards y hasta agotar existencias. Una última precisión importante porque, viendo lo que ocurre cada vez que nostalgia, edición limitada y un personaje icónico aparecen en la misma frase, conviene no dejar la decisión para noviembre.

El otoño también se come

La nueva temporada continúa en la vitrina. Llegan el Maple Bun y el Pumpkin Bun, nuevos Cake Pops de vainilla y calabaza y un Cinnamon Roll glaseado, construyendo esa carta en la que prácticamente todo invita a pedir un café largo y olvidarse durante un rato de que fuera todavía pueden quedar veintitantos grados.

Y hay dos novedades que tendrán una dirección muy concreta. Starbucks Bernabéu, en Madrid, incorpora en exclusiva un croissant relleno de Pumpkin y una Cookie Carrot Cake, inspirada en el clásico pastel de zanahoria.

Por qué seguimos cayendo rendidos ante el Pumpkin Spice

Quizá lo interesante del fenómeno no sea ya preguntarse por qué nos gusta el Pumpkin Spice Latte, sino por qué seguimos esperando su regreso cada año.

La respuesta tiene mucho que ver con la forma en la que consumimos actualmente las estaciones. Queremos sentirlas, fotografiarlas y crear pequeños rituales alrededor de ellas. El verano tiene sus primeros días de terraza y sus cafés con hielo; la Navidad comienza mucho antes de diciembre con luces, calendarios de Adviento y bebidas especiales; y el otoño ha encontrado en el Pumpkin Spice uno de sus símbolos pop más reconocibles.

Es sabor, por supuesto, pero también nostalgia, estética y anticipación. Esa maravillosa sensación de estrenar temporada aunque todavía no hayamos decidido qué abrigo compraremos.

Y si además este año podemos hacerlo con Snoopy en la mano, consideramos oficialmente inaugurado el otoño.