Hay looks de alfombra roja que duran apenas unas horas en redes sociales y otros que, desde el primer momento, anticipan una tendencia. El maquillaje que Zendaya lució en el estreno de Spider-Man: Brand New Day en Los Ángeles pertenece claramente al segundo grupo. Lejos del minimalismo beauty que ha dominado las últimas temporadas, la actriz recuperó uno de los grandes iconos del maquillaje de la década de 2010: el smoky eye, aunque reinterpretado desde una perspectiva mucho más actual, sofisticada y luminosa.

La responsable de esta transformación fue, una vez más, el maquillador de celebrities Ernesto Casillas, que encontró en el espectacular vestido negro de la actriz el punto de partida para construir un maquillaje cargado de personalidad. «Nos inspiramos en el carácter oscuro del vestido para crear una mirada intensa y seductora, con un acabado más difuminado que preciso, como un guiño a los ojos ahumados que lucían las supermodelos de la década de 2010«, explicó el maquillador.

«Nos inspiramos en el carácter oscuro del vestido para crear una mirada intensa y seductora, con un acabado más difuminado que preciso, como un guiño a los ojos ahumados que lucían las supermodelos de la década de 2010«— Ernesto Casillas.

Y ese pequeño detalle resume a la perfección una de las grandes corrientes beauty que empieza a ganar fuerza: el regreso de la intensidad a la mirada, pero sin perder la frescura y naturalidad que hoy exige el maquillaje contemporáneo.

Zendaya recupera el glamour del smoky eye de los 2010 con el maquillaje más sofisticado del verano (y Prada Beauty tiene mucho que ver)

El nuevo smoky eye ya no busca la perfección

Durante años, el ojo ahumado fue sinónimo de líneas perfectamente difuminadas, pigmentos intensos y un acabado casi dramático. La nueva versión, sin embargo, resulta mucho más ligera y elegante. Las sombras se funden con la piel de forma casi etérea, los contornos se suavizan y el protagonismo recae en la profundidad de la mirada más que en el exceso de producto.

Para conseguir ese efecto, Casillas recurrió a Dimensions Eyeshadow en los tonos Profusion y Primula, combinándolos con los lápices Pradalines Durable Gliding Eye Pencil en Nero y Ember, que aportan definición sin endurecer el resultado.

Sombra de ojos Prada Dimensions Profusion: 85 euros en la web de Prada

El toque final llegó con Pradascope Lash Extending Mascara en Nero Black, encargada de abrir la mirada y aportar longitud a las pestañas sin restar protagonismo al degradado de las sombras.

Lápiz de ojos Pradalines Nero: 32 euros 

El resultado es un maquillaje que recuerda a las grandes campañas de moda de hace una década, pero adaptado a una estética mucho más limpia y sofisticada.

La piel luminosa sigue siendo la auténtica protagonista

Aunque la mirada concentra toda la atención, el maquillaje de Zendaya funciona gracias al impecable trabajo previo sobre la piel. Porque incluso cuando los ojos vuelven a ganar intensidad, el acabado del rostro continúa siendo la base sobre la que se construye todo el look.

Antes de comenzar el maquillaje, Ernesto Casillas preparó la piel con Augmented Skin Essence, Augmented Skin Cream y Augmented Skin Eye Cream, creando una base profundamente hidratada que permite que el maquillaje se funda con el rostro en lugar de quedar depositado sobre él.

Después aplicó Reveal Skin Optimizing Foundation junto con Blurring + Micro Correcting Concealer, dos productos que consiguen unificar el tono sin ocultar la textura natural de la piel. El objetivo no era cubrir, sino perfeccionar.

Prada Reveal Skin optimizing foundation Medium: 63 euros

Porque la gran diferencia entre el maquillaje de hace diez años y el de hoy es precisamente esa: incluso cuando recuperamos tendencias del pasado, la piel sigue respirando.

El colorete Cherry confirma que el blush continúa reinando

Si el año pasado fue el año del sunburn blush y del colorete aplicado hasta las sienes, este verano la tendencia evoluciona hacia tonos más elegantes y sofisticados.

Zendaya apostó por Touch Cream to Powder Blush en el tono Cherry, un rojo cereza que, al fundirse con la piel, deja un rubor muy natural y aporta dimensión al rostro sin competir con la intensidad de los ojos. Es ese tipo de color que parece surgir desde dentro de la piel y que devuelve al rostro un aspecto saludable y descansado.

Color en crema a polvo Prada Touch Cherry: 45 euros 

Unos labios discretos para equilibrar el conjunto

Cuando la mirada habla tan alto, los labios solo necesitan acompañar. Por eso Casillas eligió Prada Reflection Gloss Balm en el tono Universal, combinado con Prada Balm Universal Green, dos productos que hidratan, suavizan y dejan un brillo delicado que equilibra todo el maquillaje sin robar protagonismo a los ojos.

Es una elección inteligente y muy actual: en lugar de buscar varios puntos de atención, el maquillaje construye una armonía donde cada elemento cumple una función concreta.

Bálsamo líquido brillante Prada Reflection Universal: 50 euros

El regreso de una belleza más cinematográfica

El maquillaje de Zendaya no solo acompaña un vestido de alfombra roja. También anticipa hacia dónde parece dirigirse la belleza en los próximos meses. Después de varias temporadas dominadas por el maquillaje casi imperceptible, las miradas vuelven a oscurecerse, las sombras recuperan protagonismo y el glamour cinematográfico regresa con fuerza, aunque bajo una nueva filosofía: menos rigidez, más difuminado y una piel que sigue siendo absolutamente protagonista.

Y si algo demuestra este look es que las tendencias nunca desaparecen del todo. Simplemente esperan el momento adecuado para reinventarse. En esta ocasión, lo hacen de la mano de Zendaya y Prada Beauty, recordándonos que el ojo ahumado más icónico de los años 2010 vuelve a ocupar un lugar privilegiado en el neceser, pero con una elegancia mucho más contemporánea.

*Imágenes: Getty Images y cortesía