El objetivo de la perfumería parece haber cambiado. Si antes las fragancias más deseadas eran las más intensas o complejas y priorizábamos los aromas sensuales, sofisticados, incluso excesivos, ahora triunfan aquellas capaces de generar una sensación inmediata de bienestar. Es precisamente ahí donde nacen los llamados perfumes feel good: fragancias cálidas, solares y envolventes que apelan directamente a la emoción y a la memoria olfativa. Aromas que recuerdan a vacaciones, piel limpia, postres cremosos, tardes de verano o momentos felices. Sensaciones difíciles de explicar, pero muy fáciles de reconocer.

Desde Le Monde Gourmand, firma neoyorquina especializada en fragancias gourmand contemporáneas, explican este fenómeno como una respuesta emocional al momento actual. MarieAnna Ferdinand, EVP Fragrance Development de la marca, señala: «Estamos observando un crecimiento interanual en el lanzamiento de fragancias gourmand. Los consumidores están recurriendo a este perfil olfativo en busca de consuelo en un entorno político y económico incierto. Los consumidores buscan destellos de alegría que puedan experimentar cada día. Los perfumes gourmand suelen aprovechar el sentimiento de nostalgia por tiempos más felices, como la infancia o un recuerdo favorito, pero de una manera más adulta».

EL PERFUME COMO REFUGIO EMOCIONAL

La relación entre olor y emoción no es nueva. El perfume siempre ha tenido una capacidad única para activar recuerdos y modificar estados de ánimo. Basta oler coco, vainilla o crema solar para trasladarse automáticamente a un verano concreto o a una sensación de calma reconocible.

La diferencia es que ahora esa conexión emocional se ha convertido en el centro de la perfumería contemporánea. Fragancias suaves, cálidas y reconfortantes dominan las tendencias actuales porque funcionan casi como pequeños rituales cotidianos de bienestar y conexión con uno mismo.

Le Beach

Si quieres vivir con un verano permanente en la piel, Le Beach Eau de Parfum es tu fragancia. Su aroma captura precisamente esa sensación de verano infinito que tanto busca la perfumería actual. Solar, cremoso y luminoso, recuerda a piel salada después de la playa, crema solar y tardes largas junto al mar. Es un perfume que no solo huele a vacaciones, sino que consigue prolongar esa sensación emocional asociada al verano.

EDP Le Beach de Le Monde Gourmand, 32 €

Crème Vanille

Dentro del universo feel good, pocas notas funcionan tan bien como la vainilla. Cremosa, cálida y envolvente, tiene la capacidad de resultar familiar y sofisticada al mismo tiempo. Crème Vanille Eau de Parfumtransforma esa sensación en una fragancia elegante y adictiva, alejada de las vainillas excesivamente dulces o infantiles. Es el equivalente olfativo a tejidos suaves, postres cálidos o esa sensación de relax que ciertas personas o lugares transmiten de forma inmediata. Es decir, el confort convertido en perfume.

EDP Crème Vanille de Le Monde Gourmand, 32 €

Banane Délice

La última incorporación de la firma,Banane Délice Eau de Parfum, lleva el concepto gourmand hacia una dimensión mucho más luminosa y veraniega. La leche de plátano, protagonista de la fragancia, aporta un acorde cremoso, afrutado y sorprendentemente sofisticado que conecta directamente con la nostalgia sensorial. Un aroma que recuerda a helados, smoothies fríos, piel cálida y tardes de verano en la playa, pero reinterpretado desde una estética mucho más moderna y adulta.

EDP Banana Délice de Le Monde Gourmand, 32 €

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