Moda
SIMORRA presenta en Mercedes-Benz Fashion Week Madrid TEXERE, su nueva colección para la temporada otoño/invierno 26/27.
En esta ocasión, SIMORRA dirige la mirada hacia el acto primigenio de tejer como una de las primeras formas de lenguaje de la humanidad. Antes de que existiera la palabra escrita, los hilos ya organizaban el mundo: unían materias, transmitían conocimiento y construían relatos compartidos. Hilar es contar: contar hilos, contar tiempo, contar historias. TEXERE explora precisamente ese origen común entre el tejido y el texto, entendiendo la moda como una forma de narración donde cada prenda se convierte en un fragmento de la historia.

El título de la colección remite al verbo latino “texere”, del que derivan términos esenciales de nuestra cultura como texto o textil. Un origen etimológico que revela la relación profunda entre escribir y tejer: ambos gestos consisten en entrelazar elementos, hilos o palabras, para construir significado. Antes del texto, la materia ya transmitía pensamiento, identidad y pertenencia. Bajo esta premisa, SIMORRA concibe el proceso creativo como una forma de escritura material, donde los tejidos se convierten en superficie narrativa.

La colección encuentra inspiración en el diálogo entre la mente y las manos, transmitido de generación en generación, donde el cuerpo recuerda lo que el lenguaje a veces olvida. Una memoria colectiva donde conviven referencias culturales e históricas, desde los telares tradicionales hasta los primeros sistemas mecánicos que transformaron el tejido en un lenguaje codificado, como los telares de Joseph Marie Jacquard del siglo XIX, que utilizaban tarjetas perforadas para crear patrones complejos y que más tarde inspiraron los primeros sistemas de programación de Charles Babbage.
Desde el diseño, SIMORRA traduce este concepto en una colección que explora el tejido como superficie de escritura. Caligrafías bordadas a mano, a veces visibles, a veces ocultas, recorren tejidos que van desde la gasa hasta el paño. Tiras de texto impreso en napa se entrelazan como hilos, recordando que las palabras, como los tejidos, se construyen en relación. Micro-caracteres metálicos cosidos uno a uno atraviesan las costuras, componiendo mensajes que se descubren en el detalle.
La marca también ha desarrollado un lenguaje propio basado en un sistema binario, generando códigos y grafías que se trasladan al tejido. Una metáfora que conecta el origen de los telares mecanizados con sistemas de escritura. Las siluetas, de líneas precisas y contemporáneas, se construyen a partir de superposiciones, tramas visibles y juegos de texturas que revelan la arquitectura del propio tejido.


La paleta cromática —rojo intenso, marrón oscuro, crudo, marino, rosa indefinido, azul nublado, verde oscuro y negro— acompaña esta narrativa material. El rojo aparece como un gesto editorial: el color de la anotación, de la corrección, como si el tejido hubiera sido intervenido, señalado o escrito directamente sobre la prenda.
En los accesorios, TEXERE introduce piezas que amplían este universo narrativo. El relicario —en forma de collar, broche y pendientes— se presenta como contenedor simbólico de memoria, un objeto que guarda y protege lo que no siempre se ve. El bolso tinaja recupera la forma de los recipientes donde se preparaba el hilo para la escritura: espacios de decantación y transformación donde la materia se afinaba hasta convertirse en superficie. Un gesto que conecta el origen de la escritura con el de la materia, donde el recipiente es también inicio del relato.

Con TEXERE, SIMORRA reafirma su identidad como marca profundamente vinculada al universo textil y a su capacidad para contar historias. Una colección que reivindica el tejido no solo como técnica, sino como un lenguaje que atraviesa el tiempo y conecta generaciones, donde cada prenda se convierte en un relato tejido. TEXERE rinde homenaje al arte de contar con las manos.
*Imágenes: cortesía