Moda
En una ciudad donde la moda se mide por su capacidad de evolucionar, Calvin Klein presentó en The Shed el desfile Otoño 2026 de Veronica Leoni para Calvin Klein Collection. La elección del espacio no fue casual. Su arquitectura limpia y su energía cultural reforzaron una colección que apuesta por la reducción como gesto de poder.
Leoni parte de una pregunta esencial: ¿qué significa hoy la elegancia en una marca que construyó su identidad alrededor del cuerpo? Su respuesta se traduce en una propuesta que abraza el hedonismo desde la disciplina. La colección se apoya en una agenda reduccionista donde cada costura tiene propósito y cada corte intensifica la relación entre prenda y silueta.
La directora creativa revisita la iconografía de finales de los setenta y principios de los ochenta, etapa clave para la casa. Sin nostalgia literal, ajusta su expresión hacia una intimidad más marcada. La silueta es alta, recta y segura. La sastrería slim se convierte en columna vertebral, con espaldas inesperadamente descubiertas y detalles sin mangas que revelan piel con precisión quirúrgica. La tensión entre cubrir y mostrar genera un magnetismo silencioso.
Las piezas esenciales construyen el relato. Trajes impecables, trench coats definidos, blusones y vestidos de líneas puras dialogan con stilettos afilados, botas contundentes y clutch minimalistas.
El denim adquiere un peso simbólico con la reinterpretación del archivo de 1976, el primero que desfiló en la pasarela de la firma. El traje completo de mezclilla, llevado bajo abrigos estilizados, reafirma la vigencia del legado. El logotipo original escrito a mano reaparece bordado como guiño a la memoria colectiva.
La textura es protagonista. Lanas de sastrería seca conviven con jersey acanalado, terciopelo fluido y satén laminado. Pieles opacas y transparentes aportan profundidad visual. La paleta se mantiene en neutros urbanos, interrumpidos estratégicamente por naranja tangerina y burdeos que inyectan energía a la escena.
El casting reforzó la narrativa de diversidad y fuerza contemporánea. En primera fila, figuras como JENNIE, Dakota Johnson y Lily Collins confirmaron la resonancia cultural de la colección. Creativos, modelos y líderes de opinión interpretaron el universo Calvin Klein desde múltiples ángulos, ampliando la conversación.
Otoño 2026 no propone exceso ni artificio. Propone claridad. Veronica Leoni entiende que la verdadera indulgencia está en la precisión, en el dominio absoluto de la forma. En un entorno saturado de estímulos, Calvin Klein elige la concentración y convierte el cuerpo en epicentro estético. La elegancia, sugiere la colección, no necesita ruido cuando está perfectamente construida.
*Imágenes: cortesía











