Moda
La colección Fall Winter 2026 de Tory Burch se presenta como una meditación sobre aquello que perdura en tiempos de incertidumbre. En una temporada donde la moda responde al ruido global con propuestas efímeras, la diseñadora opta por explorar la resistencia de los clásicos y su capacidad de transformarse a través de la experiencia individual.
La inspiración parte de los arquetipos que han definido el vestuario femenino durante décadas. Cardigans estructurados, vestidos de silueta drop waist, sastrería precisa y piezas de sportswear dialogan bajo una nueva perspectiva. La intención no es replicar el pasado, sino reinterpretarlo mediante técnica y proporción. Cada prenda parece construida desde la memoria, pero proyectada hacia el presente.
El trabajo artesanal ocupa un lugar central. Los cardigans bordados en badla, realizados a mano por artesanos indios, aportan un brillo sutil que eleva lo cotidiano. Los corduroys en tonos albaricoque y azafrán evocan recuerdos familiares y añaden calidez cromática a la colección. Los suéteres de lana Shetland, cepillados y lavados hasta alcanzar una suavidad casi etérea, aportan ligereza a la estructura general.
La sastrería mantiene líneas definidas, pero se suaviza mediante proporciones relajadas y detalles inesperados. Vestidos aparentemente clásicos revelan costuras abiertas y acabados que sugieren movimiento. La mezcla entre rigor y espontaneidad refleja una forma contemporánea de vestir que prioriza la intuición sobre las reglas estrictas.
Los accesorios refuerzan la narrativa. Pendientes de conchas envueltas en cuero, pines en forma de sardina y bolsos tejidos a mano en cuero y rafia introducen textura y simbolismo. Destaca el Bunny Knot, un nuevo detalle inspirado en un cojín acolchado encontrado en la casa de Bunny Mellon en Antigua. Este nudo simple funciona como metáfora visual de conexión y unidad, aportando una dimensión emocional a la propuesta.
La colección también rinde homenaje a la manera instintiva en que las mujeres combinan prendas hoy. No se trata de uniformidad, sino de ensamblar piezas con historia personal. La combinación de tailoring refinado con elementos utilitarios crea un equilibrio entre elegancia y funcionalidad.
Fall Winter 2026 confirma la madurez estética de Tory Burch. La diseñadora consolida un lenguaje que integra tradición, artesanía y memoria afectiva sin perder modernidad. En lugar de seguir tendencias pasajeras, la propuesta reivindica la permanencia y la autenticidad como pilares del estilo contemporáneo. En ese gesto reflexivo, la colección encuentra su fuerza y su relevancia.
*Imágenes: Instagram y cortesía














