Las redes sociales se han convertido en el epicentro de la moda contemporánea, actuando como escaparates virtuales que dictan tendencias y presentan los artículos más codiciados del momento. Plataformas como Instagram o TikTok no solo permiten a los diseñadores y marcas mostrar sus últimas colecciones, sino que también visibilizan el acceso a la moda al darle voz a influencers y consumidores. Los hashtags, stories y reels se transforman en pasarelas donde lo efímero se convierte en lo imprescindible, y donde cada «me gusta» y comentario puede catapultar una prenda a nuestra lista de deseos.

Es precisamente en este contexto donde MarÀvic ha logrado hacerse hueco. Con sede en Zaragoza, la firma se ha topado en el radar de las que más saben de moda, desde Sassa de Osma, Alexandra Pereira, Grace Villarreal hasta Alex Segura entre otros rostros conocidos. Una firma que se abandera del conocido estilo portugués con piezas únicas con un objetivo claro: perdurar en el tiempo.

La firma nació hace cuatro años como un proyecto familiar con una idea muy clara: crear ropa con personalidad, confeccionada íntegramente en España y pensada para acompañar a la mujer a lo largo del tiempo. Diseños atemporales, con carácter, que conectan emocionalmente con quien los lleva y que reivindican una forma de vestir más consciente y pausada.

Durante el confinamiento, Victoria Cardiel (la mente creativa detrás de la firma) decidió darle un giro a su vida profesional y apostar por un sueño que llevaba tiempo gestándose. Con estudios en Asesoría de Imagen y un equipo formado por su hermana Alba y su pareja Álvaro, sabían que faltaba algo en la industria: prendas con alma, honestas y hechas con intención. MarÀvic es la respuesta a esa búsqueda.

El ADN de la firma se construye sobre tres pilares: creatividad, autenticidad y feminidad atemporal. Cada colección nace de una inspiración artística y de una cuidada selección de tejidos de alta calidad que marcan el camino del diseño. Aquí el tejido no es un detalle técnico, es el origen de todo. El resultado: una moda versátil, colorida y consciente, pensada para mujeres de todas las edades que quieren diferenciarse sin renunciar a la comodidad ni a la elegancia.

Pero si hay algo que define a MarÀvic es su manera de hacer las cosas. Todas las piezas se fabrican íntegramente en España, trabajando con talleres locales entre Zaragoza, Madrid y Barcelona. El proceso comienza siempre en casa, donde se diseña y desarrolla cada prenda con mimo, atención al patrón y obsesión por el detalle. Después llega la confección artesanal, en series reducidas, respetando los tiempos y poniendo en valor el trabajo humano.

*Imágenes: cortesía