Moda
El verano pone a prueba nuestra fibra capilar como ninguna otra estación. Y es que el tiempo al aire libre, tan favorable para nuestra salud mental y física, le pasa factura a la melena a causa del daño solar. Un deterioro normalmente causado por el desconocimiento de los productos adecuados para protegerlo: ya son habituales en nuestra rutina las brumas o las cremas con factor 50+, tanto faciales como corporales. Pero, ¿qué hay de la protección para el pelo?
Los rayos UV pueden llegar a tener el mismo efecto que en la piel, haciendo que esté visiblemente seco y quebradizo. Sumado al cloro de las piscinas y la sal del mar, se trata de uno de los factores externos que más afectan a su fortaleza, dando lugar a las temidas puntas abiertas. El sol, además de tener un efecto deshidratante (que provoca una melena mucho más frágil) también afecta en gran medida a la coloración.
CÓMO AFECTAN A NUESTRO CABELLO
Los rayos UV ocasionan modificaciones en el tinte, obteniendo cambios en el color original del mismo y apagándolo. Este desgaste, unido a otras consecuencias que ocasiona -entre las que se encuentra la fragilidad y un efecto mate- normalmente intenta revertirse con la utilización de mascarillas y acondicionadores nutritivos. Sin embargo, si no se ha contado con una prevención anterior y a conciencia, puede que estos productos no logren reparar el daño como esperamos. Los productos cuentan con un límite en su eficacia, siendo incapaces de recuperar toda la vitalidad perdida si el pelo está demasiado dañado. Es en este momento cuando el indeseado corte de pelo se vuelve necesario.
Para mantenerlo en perfecto estado y no recurrir a este último paso, los expertos recomiendan aplicar un protector solar capilar a diario antes de salir de casa, como el desarrollado por Franck Provost. Indicado para todo tipo de cabellos, tiene un efecto instantáneo, hidratante y revitalizante, que además aporta suavidad, flexibilidad y resistencia al daño. Un dos en uno que además de nutrir, consigue preservarlo de factores externos y los filtros solares.

Bruma capilar Brume de Soin, de Franck Provost. PVP: 19,95€
*Imágenes: Instagram y cortesía